(Trad. C. Iliescu)
Puesto que, mi Señor,
Por una confusión Tú me conocesdel alma.
Tomándome siempre por otro,
Yo por lo tanto
De nuevo comunicaré
Contigo
A través del delirio.

Te ruego, Señor, oye un día más
Mi delirio.

Pero primero
Mira el desierto en el que yo
Predico.
Te gusta, ¿no es verdad?

Estos idiotas que me imitan
Son parte de algún séquito
Accidental de locos.
Que están de paso, pobres, ¡no hagas ningún caso!